Cuida tu boca

Para una salud dental óptima no solo basta con cepillarse los dientes. La higiene dental requiere su tiempo y cuidados, y muchas veces nos olvidamos.
¿Por qué es importante una buena higiene bucal?• Nuestra boca es la parte más visible de nuestro cuerpo, forma parte de nuestra carta de presentación. Hay que cuidar tanto su aspecto como su higiene. Un mal aliento hace muy incómoda una conversación, por muy interesante que esta sea.
• Una boca en malas condiciones puede impedir una correcta alimentación
• Una boca en malas condiciones puede darnos problemas de salud: gingivitis, infecciones…
¿Cuál es el objetivo de lavarse los dientes?
• Eliminar los restos de alimento que hemos comido
• Desorganizar las bacterias que pueden atacar los dientes y que se encuentran en la placa bacteriana.
• También va bien para evitar enfermedades de las encías.
Curiosidad: La conducta de la lavarse los dientes se popularizó durante la segunda guerra mundial. El ejército de EE.UU. daba cepillos y pasta de dientes a los soldados, y éstos se lavaban los dientes dos veces al día.

Los utensilios:
1. El cepillo
• El cepillo duro daña las encías: mucha gente se piensa que el duro arranca mejor la suciedad, pero no es así.
• Blando: si se es extremadamente sensible a problemas gingivales.
• El ideal es el medio
• Conviene cambiarlo cada 3 meses
• Eléctrico: Indicaciones
Los cepillos de dientes operados eléctricamente pueden ser especialmente útiles para las personas disminuidas física y mentalmente, ancianos, artritis o cualquier otra incapacidad, debido a la simplicidad de operación por el paciente o quién le ayude.
• Hay quien utiliza menos tiempo con el eléctrico que con el manual. Eso es incorrecto y provoca acumulación de placa bacteriana.
• Sólo cuando el cepillo eléctrico tiene diferentes movimientos (rotación y oscilación) es mejor que el manual.

2. Seda dental:
• El hilo o seda dental es INDISPENSABLE en la higiene dental diaria; y es algo que muy poca gente hace de manera continuada. Especialmente indicada en el cepillado de la noche.
3. Pasta dentífrica:
• Es mejor asegurarse de que la pasta que utilizas es de calidad.
• No son para nada recomendables las pastas blanqueadoras ya que lo que hacen es disolver el esmalte dental hasta llegar a la dentina, que es de color blanco.
• No es recomendable la pasta antisarro, pues desgasta los dientes.
• Conviene que tenga flúor para prevenir la aparición de caries.
Curiosidad: ¿Qué utilizaba antes la gente para lavarse los dientes?• tiza o carbón en polvo
zumo de limón
• ceniza
• una mezcla de tabaco y miel.

No fue hasta hace unos 100 años que alguien inventó una especie de crema con sabor a menta para lavarse los dientes
4.Enjuague bucal o colutorio
• Está bien como acompañamiento al cepillado, pero no es imprescindible.
• De hecho, si hay cualquier problema de hongos bucales o heridas internas, es mucho más recomendable enjuagarse con agua oxigenada.

5. Dentista: es recomendable realizar un par de higienes dentales al año y comprobar que la boca está en buen estado (aparición de caries, gingivitis…)


¿Cómo lavarse correctamente los dientes?
- El procedimiento:
• Lo primero es pasar la seda o hilo dental; si tienes un cepillo interdental mucho mejor. Éste tiene que pasar en medio de todos los dientes y muelas de forma oblicua, no bruscamente, sino a pequeños movimientos de manera suave y ladeada hasta llegar a la encía. Al principio es pesado y lleva tiempo, pero la práctica hace mucho en este menester. Es muy importante ya que hay restos de comida minúsculos que el cepillo no logrará sacar jamás y puede crear gingivitis.
• No mojar el cepillo ya que pierde firmeza
• No por usar mucho dentífrico los dientes quedan más limpios.
• El enjuague, si se hace, debe ser de manera continuada y sin utilizar mucho líquido. Basta con hacer pasar el líquido por toda la cavidad bucal. El agua oxigenada, recuerdo, es el mejor desinfectante para encías sensibles.
• Recuerda que para lavarte los dientes, no puedes ir deprisa y corriendo, sino que debes hacer una serie de acciones que, todas juntas, te pueden ocupar tres minutos.
• Frecuencia: 3 veces al día, después de cada comida y después de tomar un dulce (inmediatamente).

1-Coloca el cepillo a 45º. Comienza limpiando la cara frontal de los dientes de manera circular durante unos 30 segundos.

2-Ahora, cepilla la cara externa de los dientes posteriores superiores e inferiores, siempre con las cerdas del cepillo a 45º.

3-Luego puedes limpiar la cara interna de los dientes de abajo con movimientos circulares también, durante 30 segundos en cada muela.

4-Cepilla la superficie de contacto tanto de los dientes superiores como de los inferiores moviendo el cepillo con firmeza hacia delante y hacia atrás.

5-Para limpiar bien la cara interna de los dientes frontales deberás colocar el cepillo en posición vertical y moverlo hacia arriba y hacia abajo.

6-Por último, se recomienda cepillar también la lengua (puedes hacerlo sin pasta) para eliminar las bacterias y refrescar el aliento. Los movimientos deben ser hacia delante.

¿Por qué sangran las encías?
Si al cepillarte los dientes te sangran las encías, muy posiblemente se deba a que tienes gingivitis, que no es más que la inflamación de las encías, la cual con frecuencia se produce como consecuencia de una infección.
Una encía sana tiene un aspecto rosado y firme, mientras que una que padece de gingivitis se vuelve roja y más blanda: se inflama y sangra con facilidad durante el cepillado. Este problema se ocasiona, por lo general, por una acumulación de placa bacteriana alrededor de la base de los dientes.
Sin embargo, hay que saber diferenciar entre un sangrado producido por inflamación de las encías a uno resultante de una herida provocada, de forma accidental, por un cepillado muy brusco o por el mal uso del hilo dental. Las encías no se cepillan.

¿Qué es la placa bacteriana?
La placa dental es una placa invisible de microorganismos, bacterias, y restos de alimentos. Ésta sólo es posible limpiarla con el cepillado diario.
¿Qué es el sarro?
Es la acumulación de sales de calcio y fósforo, resultado de la mineralización de la placa bacteriana, que se van depositando sobre las piezas dentales.
La placa y el sarro son de consistencia gelatinosa y eso provoca que se acumulen más restos de alimentos y sobretodo azúcar, ideal para la formación de caries.
¿Qué son las caries?
Como las hormigas en un picnic, las bacterias se enloquecen por el azúcar que tienes en los dientes y lo descomponen en ácidos que destrozan el esmalte dental, provocando la formación de unos agujeros en los dientes denominados caries. Cuando estas llegan a las terminaciones nerviosas provocan mucho dolor. Hay que ir al dentista y empastar.

Bueno, ya no tenéis escusa para lucir una dentadura reluciente.
¡¡¡Hasta pronto!!!

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