Arxiu del desembre del 2007

Rico turrón

dissabte, 29/12/2007 (10:03)

Feliz Navidad y Próspero Año nuevo a todos!!!
Muchos me preguntan qué deben comer estas fiestas para no engordar. Pués bien, siento deciros que eso es casi imposible.
Procura compensar fuera de las comidas principales de la Navidad, bebe mucha agua para depurar, intenta caminar o hacer ejercicio y abusa más del pescado que de la carne.
Respecto a los postres, el rey es el turrón. No abuses de él, es muy calórico, pero si lo compras artesano, es también muy saludable. Un par de trocitos como postre o merienda no harán que subas de talla.
Aquí os dejo una entrevista que hicieron para hablar de esta maravilla…
Dulce Navidad…

El turrón
El turrón es uno de los alimentos más típicos de la repostería tradicional navideña, junto con los mazapanes, los polvorones y el roscón de Reyes.
1. ¿Qué es el turrón y como se elabora?

El turrón es una masa obtenida por cocción de miel y azúcar, con o sin clara de huevo y albúmina (proteína), a la que se incorporan posteriormente, con un amasado, almendras tostadas y peladas. La miel puede ser sustituida total o parcialmente por otros azúcares en sus distintas clases y derivados.
La elaboración del turrón empieza con los tratamientos previos a los que se somete a la almendra (la variedad de almendra más apreciada en turronería es la Marcona) y que son los siguientes:

Escaldado al vapor: para reblandecer la piel, que es separada posteriormente.

Secado de las almendras: para eliminar humedad, en parte incorporada durante el proceso de escaldado.

Clasificación y selección: se separa el polvillo, cáscaras, almendras quemadas, etc. En esta clasificación, las almendras enteras se reservan para el turrón duro, donde dichas almendras aparecen enteras y a la vista.
Las rotas se reservan para el turrón blando, el mazapán, etc., donde se trabaja con la almendra molida.
Tostado o no de las almendras.
• La elaboración del turrón empieza con la cocción a alta temperatura (140ºC aproximadamente) de la miel y el azúcar en unas calderas provistas de agitadores. Cuando se alcanza el punto deseado, se añade la almendra y la albúmina y se continúa la mezcla en caliente. Después viene el moldeado en caliente, con la adición previa del resto de los ingredientes, ya que el turrón solidifica rápidamente. Por último, se empaqueta y almacena.

2. Tipos de turrones más importantes

• Turrón blando, donde la almendra es molida y mezclada con el resto de ingredientes. El representante por excelencia es el turrón de Jijona (denominación de origen).

• Turrón duro, donde la almendra se mezcla entera con el resto de ingredientes. El representante máximo es el turrón de Alicante, turrón que goza de denominación de origen.

• También con denominación de origen tenemos el turrón de Agramunt, Lleida. El turrón de Agramunt se elabora a base de una cuidadosa mezcla de avellanas o almendras, azúcar, miel y clara de huevo, presentado en tabletas redondas o rectangulares, entre dos obleas, de distintos tamaños y pesos. Todo esto confiere a la masa un ligero color marrón dorado frágil y crujiente. El porcentaje mínimo de almendra o avellana es del 46% al 60% según si el turrón es de categoría extra o suprema

3. En las etiquetas de los envases del duro y el blando a veces pone turrón extra, suprema… ¿qué diferencia hay?
Se refiere a los porcentajes mínimos de almendra, los turrones blandos y duros se clasifican en varias categorías: Suprema, Extra, Estándar y popular.

4. A parte de las almendras, hoy en día se hacen turrones de todo tipo.
Las materias primas utilizadas en el turrón, en sus distintos tipos son muy variadas, así tenemos junto a las almendras, miel, azúcar y albúmina las siguientes: avellanas, nueces, piñones, coco, cacao, café, leche, nata, yema de huevo, frutas trituradas, arroz hinchado, , especias, licores, limón, naranja, aditivos autorizados, etc.

5. Imagino que engordan…
En general, todos los dulces navideños (turrones, mazapanes, polvorones, guirlaches…) tienen una composición muy similar; ricos en grasas y azúcares y consecuentemente, de elevado valor calórico.
Tabla de composición nutritiva por 100 gramos de turrón (valores promedio)
Tipo Calorías
Blando 537
Mazapán 500
Yema 504
Duro 500
6. El turrón artesano, el bueno, ¿puede estar contraindicado en algunas personas?
Obesidad: Por tratarse de un alimento muy concentrado en grasas, hidratos de carbono y calorías, su consumo debe ser limitado en caso de obesidad.
Diabetes: por su elevado contenido en hidratos de carbono. Aunque hoy en día hacen turrones sin azúcar para diabéticos.
7. Entonces los obesos pueden comer este tipo de turrones
No, porque le eliminan el azúcar, pero no las grasas. Es más, a veces añaden más grasa para compensar la falta de sabor.

8. También hay alérgicos a los frutos secos…
Tampoco pueden comer turrones aquellas personas con ciertas alergia o intolerancias: a los frutos secos, al gluten (celíacos), a la lactosa (azúcar de la leche), a la caseína (proteína de la leche de vaca), al huevo…Éstos tendrán que leer detenidamente la lista de ingredientes de cada turrón para asegurarse de que los pueden consumir sin riesgo para su salud.
9. Un poco de Historia…El origen del turrón

El origen del turrón hay que buscarlo en la época griega, donde se preparaba una pasta a base de frutos secos y miel para aportar energía a los deportistas durante las olimpíadas (las barritas energéticas de la época).
Hay documentos que demuestran que en el S. XVI ya existía el turrón en la Península. Se dice que lo introdujeron los árabes. Era el alimento que llevaba su ejército: energético, larga duración y reducido tamaño.
Algunos dicen que el origen de la palabra turrón proviene de un artesano de Barcelona apellidado Turró, pero esta fuente no es muy creíble ya que se han encontrado documentos del S.XVII donde aparece la palabra Torrere, haciendo referencia a la mezcla de frutos secos y miel.
El primer documento escrito sobre el turrón data de 1603, y en él se describe cómo en la localidad de Jijona se fabricaban turrones.
Aunque está demostrado que el origen del turrón no puede situarse en la propia Jijona, supo en un momento de su historia, transformar la elaboración artesanal y familiar en un proceso industrial y que además puede reclamar la paternidad de la variedad turrón blando o turrón de Jijona.

Hasta finales del siglo XIX el turrón era un producto complementario del ciclo agrario. El jijonenco durante los meses de Octubre, Noviembre y Diciembre debido al parón del ciclo agrícola y al hecho de disponer de una serie de materias primas (almendra, azúcar y miel) elaboraba el turrón. Este proceso era de carácter familiar y realizado en las propias viviendas. Una vez elaborado el producto se procedía a su comercialización por las grandes ciudades en los días previos a la Navidad.

Pero pronto empieza a organizarse la exportación al exterior basada en los países hispanoamericanos y en el Norte de África. Es a en esta época, en el S.XIX, donde tienen su origen las grandes dinastías de turroneros jijonencos, que en generaciones sucesivas crearán las grandes empresas actuales.

Feliz Navidad

Alimentación Antiaging

dissabte, 29/12/2007 (09:54)

La medicina Antiaging, o lo que es lo mismo, la Medicina Antienvejecimiento, es la medicina del futuro, la gran Medicina preventiva del S. XXI.
Esta disciplina pretende intervenir en el proceso de envejecimiento y mejorar la calidad de vida.
No hay ningún médico con el título de “Especialista en Medicina Antienvejecimiento”, sino que profesionales de diferentes disciplinas aportan sus granitos de arena para ayudar a dar calidad a los años. Endocrinos, geriatras, dermatólogos, psicólogos, farmacéuticos, cirujanos plásticos y, cómo no, nutricionistas, colaboran en la prevención del envejecimiento prematuro.
Para nada es una medicina innovadora, el elixir de la eterna juventud hace ya muchos siglos que se busca y no son pocos los que han vendido su alma al diablo por conseguir la inmortalidad…, y otros que han vendido su cartera al cirujano plástico…
Son cinco los factores que aceleran nuestro envejecimiento: la contaminación, el tabaco, el estrés, el exceso de radiación solar y una mala alimentación
Hace 2000 años, un clásico, el poeta Juvenal, decía: “Men sana in corpore sano”, y es que es inevitable separar cuerpo y mente cuando hablamos de alimentación y salud.
Otro clásico, Hipócrates, decía 500 años antes de Cristo, “Deja que el alimento sea tu medicina y tu medicina el alimento”.
Sin pretensión de pasar a la Historia por mis aforismos, yo añadiría dos más: “nos comportamos como comemos” y “crecemos y envejecemos como comemos”
En adelante dejen que les hable de cómo la alimentación previene el envejecimiento físico y de cómo protege a nuestra mente y de cómo la alimentación puede marcar nuestro carácter.
Las costumbres están cambiando y se está perdiendo el valor tradicional de la comida: reuniones familiares, festividades religiosas como La Navidad…están siendo sustituidas por la comida rápida, los platos precocinados y congelados. Cada vez son menos las madres y abuelas que se pasan el día preparando con cariño los platos para toda la familia y cada vez se ven menos familias sentadas alrededor de una mesa explicando cómo les ha ido el día.
La humanidad, hasta bien entrado el S.XX, ha dedicado mucho esfuerzo a buscar y elaborar la comida. Hoy todo es más fácil, afortunadamente ya no tenemos que salir a cazar, pero el encontrarlo todo tan fácil en los supermercados también tiene sus inconvenientes.
Para empezar ya no tenemos que hacer ejercicio recogiendo las hortalizas del huerto, ni criando a nuestros animales, pero seguimos comiendo las mismas cantidades, o más, de alimentos. Tenemos pues la primera y más evidente consecuencia del nuevo estilo de vida, la epidemia del S.XXI, la Obesidad.
Pero antes les comenté que una mala alimentación también afecta al carácter, dejen que les explique por qué una mala alimentación puede hacer que las personas estén más irritables, tengan mala concentración, sean más agresivas…
Un exceso de azúcar y refinados, provoca subidas y bajadas de azúcar en nuestra sangre. El páncreas se altera y acaba descompensando su producción de insulina. Esto provoca hipoglucemias y el cuerpo, buscando más azúcar para compensar, nos impulsa a comer más refinados y productos azucarados cuya glucosa es de rápida absorción. Este proceso provoca, además de un descontrol hormonal, cambios bruscos de carácter por las subidas y bajadas energéticas.
No sólo la comida basura provoca estos efectos en nuestro organismo, también otros productos consumidos en exceso como el alcohol y los estimulantes como el café.
Otra consecuencia de la mala alimentación es una pérdida de los sentidos del olfato y del gusto. La comida rápida, la bollería industrial…, huelen muy parecidas. Nuestro cuerpo, en busca de nuevos sabores nos impulsa a comer más y estamos provocando alteraciones en las señales de la saciedad. Resultado: cada vez queramos raciones más grandes de comida. Sólo les diré que las calorías de un menú XXL de un restaurante de comida rápida tiene las mismas calorías que 4 tortillas de patatas.
Son diez los mandamientos que, mediante la alimentación, nos van a ayudar a envejecer con salud y calidad de vida.
Primer mandamiento: “Tus raciones serán moderadas”. Conforme envejecemos nuestras necesidades energéticas van disminuyendo. Debemos comer menos cantidad y más nutrientes.
Segundo mandamiento: “no comerás alimentos refinados y ricos en azúcar”. Además de los cambios de carácter y descompensación hormonal mencionados anteriormente, los excesos del azúcar tienen otras consecuencias terribles. El azúcar que nuestro cuerpo no transforma en energía se acumula en las paredes de nuestros tejidos provocando: arrugas si se coloca sobre las fibras de colágeno, artrosis si se coloca sobre nuestras articulaciones, falta de memoria y depresiones si se coloca sobre nuestras neuronas, enfermedades digestivas si se coloca sobre las paredes de nuestro intestino…
Tercer mandamiento: “prevendrás la obesidad”. La epidemia del S.XXI no sólo conlleva problemas estéticos, también es precursora de diabetes, hipertensión arterial, colesterol y triglicéridos elevados, enfermedades cardiovasculares, insuficiencia respiratoria, cálculos biliares, algunos tipos de cáncer…
Cuarto mandamiento: “pondrás calidad en tu plato”. Nutriente es la palabra clave para envejecer con salud: vitaminas, minerales… Y también antioxidantes, que protegerán a nuestro organismo de los radicales libres, es decir de los efectos de la contaminación, tabaco, estrés, radiación solar y mala alimentación.
Quinto mandamiento: “Comerás, al menos, cinco raciones de frutas y verduras diarias”. Los vegetales son ricos en Fitonutrientes, es decir, de pigmentos que les dan color y que les protegen de las agresiones externas. Estos Fitonutrientes nos aportan innumerables beneficios: previenen infinidad de enfermedades y del envejecimiento prematuro. Cuanto más vivo es el color del vegetal, más Fitonutrientes contiene. Pero no sólo las frutas y verduras nos aportan beneficios, también los frutos secos y las legumbres.
Sexto mandamiento: “Evitaré la carne roja”. La carne roja acidifica nuestra sangre y provoca muchas enfermedades, entre ellas colesterol y triglicéridos elevados, ácido úrico…
Séptimo mandamiento: “comeré más pescado”. La proteína de alta calidad biológica debe provenir en su mayor parte del pescado. El pescado además ayuda a bajar el colesterol, a mantener nuestra piel y sistema nervioso en forma gracias a sus aceites saludable, a evitar la obesidad…
Octavo mandamiento: “comeré alimentos ricos en minerales”. Alimentos que contengan calcio, hierro, magnesio, zinc, potasio, iodo…Éstos se encuentran en la mayoría de verduras y frutas, también en el pescado, en los lácteos, en la carne blanca, en los cereales integrales, en los frutos secos…Los minerales mantiene a raya nuestro sistema muscular, óseo, nervioso, vascular…, y son reguladores hormonales entre otras muchas cualidades.
Noveno mandamiento: “Comeré grasa saludables”. Debemos comer grasa, son necesarias para nuestro organismo, pero estas deben provenir del aceite de oliva, de los frutos secos y del pescado.
Décimo mandamiento: “Beberé más agua”. El agua no sólo nos mantiene hidratados sino que también nos ayuda a eliminar toxinas.
En resumen eso es todo. Pero no olviden que todo ayuda y que un poquito de ejercicio y una vida más relajada nos ayudarán a envejecer con calidad de vida.
Hasta pronto