Homenaje a mi abuela
dimarts, 28/08/2007 (18:59)Mi abuela era Lorquina y era una abuela de las de antes.
Alternaba siempre un par de babis (batas sin manga) para que no se le manchara la ropa al limpiar o al cocinar (sólo se los quitaba para ir a la plaza o para ir a misa); le encantaba salir a la fresca por las tardes y charlar con las vecinas mientras vigilaba mis juegos en la calle Zapatería.
Muchas tardes, al bajar el sol íbamos a la lechería a buscar la leche de la semana y a la vuelta comprábamos crespillos, tortas de pimiento morrón, pastelillos de crema, rosquillas de naranja…, de eso nunca faltaba en casa.
Tenía un armario supuestamente secreto para que yo no tuviera acceso a esas delicias, pero siempre esbozaba una sonrisa cuando yo me deslizaba a escondidas y me hacía con alguna de ellas. Y yo pensando que la engañaba…
Cocinaba como los ángeles, pero de todos sus platos mi preferido era la sopa de patata, aletría y huevo (sopa de fideo gordo, patata, alcachofas y huevo escalfado). Nadie ha conseguido igualar esa receta.
El pasado fin de semana pasé por Lorca y por Águilas para ver a la familia, y lo que es la vida; cuando entro en las tiendas donde mi abuela solía comprar y cierrro los ojos, todo me huele a ella, a mi infancia, y no puedo evitar soltar una lagrimilla.
Ahora es mi hija la que disfruta de todo aquello, hasta tiene su supuesto armario secreto, el cual visita con cierta frecuencia. Estoy perfeccionando la receta de la sopa de patata y aletría, pero algo me dice que nunca será como la de mi abuela.