Arxiu del juliol del 2007

Al rico helado

dimarts, 03/07/2007 (17:48)

“¡Con este calor apetece tanto un helado…pero es que engorda mucho!”
¿Cuántas veces no te has hecho esta reflexión? Pues déjame decirte que estás de suerte, que dentro de una alimentación equilibrada los ricos helados tienen cabida, siempre y cuando los tomes con moderación.
Déjame hablarte de los beneficios de este maravilloso alimento.
En primer lugar debo decirte que debes escoger el helado correcto. En el mercado se encuentran tres tipos:
Los industriales: son los que podemos encontrar en supermercados, quioscos y restaurantes económicos. Su calidad es media.
El tipo Soft: los que podemos encontrar en restaurantes de comida rápida, aquellos que surgen accionando un grifo. Evidentemente la calidad de estos es baja y muy ricos en grasa.
Finalmente, los artesanos: se consiguen en heladerías artesanas o restaurantes de cierta categoría. Para elaborarlos se utilizan productos frescos y al contrario que en los industriales, no encontrarás saborizantes, conservantes ni colorantes.
Sin duda cuando te digo que los helados son saludables me refiero a estos últimos.

Desde el punto de vista nutricional, los helados de base láctea representan una buena opción frente a otros dulces como la bollería industrial debido a su alto contenido en calcio, proteínas y vitamina B2 y vitaminas liposolubles como la A y la D muy buenas antioxidantes, ideales para combatir la anemia y mantener nuestra piel y mucosas en buen estado. Estas cualidades los hacen ideales para niños, adolescentes, mujeres embarazadas y lactantes y ancianos con poco apetito.
Si lo que nos asustan son las calorías, te diré que 100 gr. de helado (una bola mediana) contiene entre el 5 y el 12 % de las cantidades energéticas diarias recomendadas, menos de lo que engorda un vaso de leche entera. De todos modos tienes alternativas más ligeras como los granizados de frutas, libres de grasa aunque no exentos de azúcar, helados de hielo…
Déjame advertirte sobre los helados sin azúcar. Éstos no engordan menos, están hechos con fructosa (el azúcar de las frutas) o les añaden más grasas para que no pierdan sabor. Están indicados para personas diabéticas, pero no son una opción Light.
No podemos olvidarnos de la horchata de chufa, una leche que se extrae de la chufa, un tubérculo riquísimo en minerales, vitaminas C y E y enzimas que facilitan la digestión y no contiene lactosa, lo que la hace ideal para los intolerantes a este azúcar. Eso sí, es altamente energética, unas 100 Kcal por cada 100ml, es decir, un vaso mediano tendría unas 200 Kcal.

Y es que no existen alimentos buenos o malos (excepto aquellos ricos en grasas saturadas y transgénicas), sino dietas equilibradas o desequilibradas.
Disfrutar de un helado, un granizado o una horchata si compensas con una comida o cena ligera, rica en vegetales o fruta, es una buena manera de combatir los calores del verano y una excusa perfecta para salir a pasear con familia y amigos.
¡Qué aproveche!